lunes, febrero 27

Sobre la racionalidad y otros sentimientos

Son noches enteras esperando entender
esas cosas que Dios maneja a la perfección
Son instantes que se hacen eternos,
cuando la duda atormenta,
confronta y disminuye,
la racionalidad y los sentimientos.

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Si tuvieras la oportunidad de pedir un deseo
¿qué pedirías?
Por más que lo pienso no encuentro una
respuesta satisfactoria.
Tantas cosas pasan por mi mente
y muchas más rebotan en mi interior.

-
En lo inconmensurable de la humanidad
y la divinidad,
¿qué es lo importante entender?
¿qué es lo importante que perdure?
¿qué es?
¿qué?
-

Y el cansancio me agobia un día más,
y mañana, quizás, habrán cambiado las cosas.
Esperanza y confianza
son las cosas que deberían mover al mundo
Sabe Dios qué es lo que yo puedo hacer
por cada una de ellas.

-
Julio.

martes, febrero 21

¿somos qué?

El hombre tiene muchos caminos para concretar sus planes. Por el tipo de sociedad en la que vivimos, esos caminos suelen llevar el nombre de profesiones. Luego, de esa manera, decimos de una u otra persona, por ejemplo, que es médico, ingeniero, abogado o arquitecto. (Mención aparte a sacerdotes y religiosas, que con claridad no titubean en definirse como tales, sabiendo que eligieron un camino más allá de una carrera técnica o profesional). Creo que somos mucho más que una profesión. Con mucha soltura decimos él es sociólogo. ¡Por favor! sin duda él es mucho más que sociólogo. O en poco tiempo más podría yo decir soy Ingeniero Comercial. Pero soy mucho más que eso. Sin embargo, ¿qué pasa cuando respondemos de otra manera?
En una ocasión, en una fiesta, alguien me preguntó que qué era yo. Y yo, que no tenía ganas de hablar con nadie , y aprovechando que usaba mis lentes y una boina (lo que me daba un particular aspecto intelectual), respondí cortésmente a la pregunta diciendo yo soy filósofo. Y para mi alegría de ese día, en ese mismo momento terminó la conversación. Afortunadamente no me preguntó a qué me dedicaba, porque la respuesta habrá ido en la misma línea.
¿Alguien puede de si mismo definir, con relativa precisión, qué es o quién es? ¿Somos, por naturaleza propia, per se, o por lo que estudiamos, o por lo que significamos para otras personas, o por lo que queremos llegar a ser? Hay tantas posibilidades. ¿Somos, con respecto a algo o de manera intrínseca?
En mi vida, responder estas preguntas es crucial. Busco, mi camino, los medios y fines, mi vocación, a partir de lo que defino que soy y de lo que proyecto ser. Participan un sin fin de elementos en esta búsqueda. Pienso que la vida es dinámica, por lo que algunos elementos serán variables, y otros, constantes. Creo importante tener una base sólida sobre qué construir. Una casa construida sobre roca que resista toda clase de tormentas. Poder definir los fines y decidir qué medios utilizaré para alcanzarlos. Construir una vida consecuente con sello propio.
Poder llegar a viejo, mirar atrás, y revisar un camino vivido de manera humana y digna. Por sobre todo humana, y digna.

Julio.

martes, febrero 14

Perseverancia

Me siento cansado, agotado.
Desmotivado, muy poco animado.
A veces siento que la batalla por los ideales,
la pierdo.
A veces siento que esta lucha por los principios que considero invariables,
la pierdo.
Supongo que es común cuestionarse algunas cosas,
pero no es bueno relativizar y prescindir
de aquellos elementos esenciales para la subsistencia.
Sin embargo, creo que un hombre que lucha y que cae,
y vuelve a luchar y vuelve a caer,
y así continuaran las iteraciones,
puede ser foco de críticas por su poca efectividad,
pero jamás,
por su inconstancia o poca perseverancia.
Me consuela saber que al menos
lucho por ser un hombre de una sola línea.
Sé que muchos pueden hacerlo mejor que yo,
pero me calma (no satisface) el diferenciarme del resto
por mi consistencia, entrega y fidelidad.
Que así sea.
Julio.

domingo, febrero 12

Fachadas

Creo que en la vida, pasamos una gran parte del tiempo poniendo caras y tratando de caerle bien a la gente. ¿Por qué lo hacemos? Porque debemos comportarnos serios, mostrarnos como personas cultas, tolerantes, interesadas, bla bla bla.
Hace algunos días, salí con unos amigos a tomarnos unos tragos en algún lugar de la noche de Santiago. Yo debía estar ahí, fingiendo interés, fingiendo atención por las idioteces que el resto comentaba. Cuando estás de mal humor, y tienes que escuchar hablar de lo cotidiano de los problemas del resto, te das cuenta lo imbéciles que son los problemas que atormentan a la gente. Pero yo estaba ahí, en cuerpo presente, haciendo mi más grande esfuerzo por responder, y hasta aportar, a la conversación que se daba entre aquel numeroso grupo de individuos. Creo que en otro tiempo simplemente me habría parado de la mesa y me habría ido. O más aún, ni siquiera habría comenzado. Pero yo estaba ahí, en cuerpo presente.
¿Cuál es el problema con mostrarse tal cual se es? Creo que por desgracia, he pasado a ser parte de este sistema de vida, vacío, donde priman las fachadas antes que los interiores, donde el éxito se mide en números y no en sentimientos, donde la seguridad queda definida por el dinero y no por tus principios. Soy, por desgracia, parte del sistema. Lo más interesante de todo esto, es que para poder sobrevivir en esta sociedad, hay que vivir una moneda de dos caras: ser el hombre educado y cortés por una de ellas, y perseguir tus ideales y burlarte de tu entorno, por la otra. Vivo incómodo en un mundo que sólo quiere aceptar el lado "político y rentable", pero que no deja espacio a la crítica y los custionamientos. Ojalá que nunca, nunca, termine por aceptar este modelo de sociedad que busca sólo en los individuos lo que a la misma sociedad le conviene.
Julio.

viernes, febrero 10

A distancia

¿Cuántos hombres son capaces de mirar al mundo con la suficiente distancia como para saber hacia dónde éste se dirige? ¿Podrán hacerlo los líderes de las grandes naciones? ¿Los físicos? ¿Los artistas? ¿Los intelectuales? Yo sólo pregunto.
Y supongamos que encontramos a muchos de ellos. Permitamos que ello ocurra. ¿Son ellos simples espectadores del camino que el mundo ha tomado? ¿O tienen algo que decir? ¿Basta señalar la dirección y el sentido de este planeta, o hay que intentar cambiar los acontecimientos? Porque permítanme decir algo: que un suceso ocurra con relativa frecuencia no significa que sea bueno. Por qué digo esto, porque la gente acepta como bueno todo aquello que sea parte habitual de las sociedades, de las civilizaciones, del mundo. La gente acepta la pobreza, porque los pobres han estado siempre. Aceptan la guerra, porque son tan antiguas como el mismo ser humano. Aceptan costumbres y tradiciones, sin cuestionar ni la más ínfima parte de ellas, simplemente porque así se ha hecho siempre. No se trata de sustituir principios y valores establecidos, por desconfianza y anarquía. Se trata de pensar. De pensar un poco más las cosas. Se trata de cuestionarse, aunque sea brevemente, la forma en que construimos esta sociedad, este planeta. Pensar, aún, es una de las pocas acciones que podemos hacer sin costo monetario. Gracias a Dios esto así es.
Siddharta hacía muy bien tres cosas.: pensar, esperar, ayunar. Yo sólo espero poder sacarle un buen partido a la primera. Al menos por ahora.
Julio.

martes, febrero 7

Situaciones atemporales

Hoy volví pensativo a mi casa.
Más de lo ya acostumbrado.
¿Cómo saber cuándo estamos haciendo las cosas bien?
¿Cómo saber cuándo hicimos las cosas bien?
Porque aunque creo que actúo bien, no me siento nada de bien.
¿Por qué, entonces, si actué correctamente, siento tanta intranquilidad?
A veces hay que mirar las cosas con cierta perspectiva.
Con distancia.
Aunque cueste.
Y a propósito de nada...
...hoy conversé con una vieja y sabia amiga. Me gusta hablar con ella, porque no me da consejos, hace que los busque yo mismo. Esa, a propósito, era la técnica de Sócrates: buscar las respuestas en uno mismo. Suena simple. ¿o suena complicado? Y a propósito de Sócrates, se habían dado cuenta el enorme parecido que Sócrates tuvo con Jesús? Quienes quieran leer algo del filósofo griego, recomiendo la "Apología" (paradojas de la vida, porque fue escrita por Platón). Y quienes quieran conocer algo de Cristo, comprendan (no lean) a Mateo, capítulos del 5 al 7 (Nuevo Testamento, La Biblia), o Juan, capítulo 15, mismo libro (que es mucho más que un libro). (También paradojas de la vida, porque tampoco estas citas las escribió Jesús).
Hay tantas cosas que comprender y tan poco tiempo para hacerlo.
Hay tantas cosas que enseñar, y tan pocos interesados en aprender.
Nos quedaremos, esta vez, con los optimistas.
Buenas noches.
Julio.

lunes, febrero 6

Sean todos ustedes, muy bienvenidos...

Damas y Caballeros.

Muy buenas noches a todos. Sean todos muy bienvenidos.

En las próximas líneas, próximos días, próximos pensamientos, veremos qué es lo que podemos hacer con el mundo. Esperanzado creo que, incluso, hasta en algo podemos modificar el curso de la historia. Aunque muchas veces creo estar viviendo en un mundo sin sentido, si esta sensación se hace constante, puede llegar a ser motivo de análisis, y por ende, sentido. Veremos qué es lo que trae en su interior este hombre contradictorio, que vive de las preguntas, que vive entre el mundo cotidiano y la estepa de los lobos, por citar a un gran novelista alemán.
En lo unilateral de la vida, les deseo a todos, mis mejores deseos y bendiciones.
Julio.