Recuerdo en una ocasión haber escuchado a un compañero de colegio decir: "quisiera tener la valentía que tuvo él, para yo también quitarme la vida". Mi compañero se refería a Raimundo Tupper, 26 años, jugador de fútbol de la Universidad Católica, cuando producto de una depresión endógena, éste se lanzara del noveno piso del hotel donde se hospedaba el equipo, en una gira por Centro América. ¿Por qué mi compañero veía valentía donde todos veían cobardía? ¿Por qué llama tanto la atención la muerte por suicidio? ¿Son cobardes o son valientes?
Con respecto al tema del suicidio, David Hume, filósofo inglés del siglo XVIII, hace un ensayo bastante interesante sobre el marco ético y las implicancias de un suicidio. Pero ojo, hay que leerlo con cuidado.
En lo que a mí respecta, responder a si son cobardes o valientes (que ya es una pregunta escalofriante) estos hombres y mujeres que se quitan la vida, me parece injusto de mi parte. Creo que pecaría de una soberbia abismal. Sólo tendría derecho a mirar el tema bajo los ojos del Evangelio. Buscar una mirada con sentido, con esperanza, con perdón, con consuelo.
No es fácil hablar de este tema. Corrijo, es muy fácil hablar del tema, cuando no hay antecedentes de personas involucradas directa o indirectamente. Pero de otra manera, nadie habla, como tantos otros temas del cristianismo. Temas vetados como si las grandes catedrales y las magníficas capillas históricas, se fueran a caer de un segundo a otro.
Yo no sé cuáles eran las creencias de Raimundo Tupper. Nunca vamos a saber si se pudo o no haber evitado tan horrorosa muerte. El hombre que está en vías de autoeliminarse no entiende argumentos racionales. No convive con él la lógica. Ha perdido toda voluntad. Ya no hay más sentido.
Para un hombre afectado por algún tipo de enfermedad mental, hay puntos que pueden parecer sin retorno. A veces, por desgracia, no es mucho lo que se puede hacer por ellos. Sin embargo, mientras exista tiempo, hay un elemento gratuito, sobreabundante, tremendamente efectivo, pero por desgracia poco practicado, que está al alcance de todos: LA COMUNICACIÓN. Ese simple hecho de traspasar nuestras ideas, y buscar comprender las ideas del otro, hará, sin duda, que se eviten ingratos momentos, y que se pueda vivir en un mundo más saludable.
Julio.
martes, diciembre 19
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