jueves, septiembre 28

El mundo ideal

No me importa lo que piense la gente. ¿Alguien podría tener la valentía de negármelo? Sé muy bien por lo que estoy pasando, y lo que el resto piensa al respecto. Pero hoy, vuelvo a confirmar, por desgracia, algo que ya había escrito hace algunas semanas atrás…. Creo que cada uno se las arregla como mejor pueda. El resto, es pura mierda molida, puras frasecitas bonitas de ánimo y de buenas intenciones no medidas, por tanto, sin ningún peso. Cada uno está inmerso en lo que tiene que hacer, en lo que debe hacer, realizando responsablemente cada una de sus propias actividades. ¡Felicidades! ¡Se han ganado el premio a los hombres y mujeres que el mundo necesita! Y resulta que luego, el que está mal enfocado soy yo, justamente porque tengo tan arraigado el sentido de la responsabilidad, que hoy vivo deprimido, que hoy vivo sólo para darle en el gusto al resto, por estar vivo para ellos, porque en lo que a mí respecta, no hay ninguna diferencia entre vivir sin sentido o quitarse la vida. La única diferencia no está en lo que ocurra en mí, sino en lo que ocurra en el resto. El problema no es quitarse la vida, sino qué haces con tu vida mientras vives.
Les mando a todos un “responsable” abrazo y saludo. Ojalá que todos tengan una hermosa semana!!! Que a todos se les cumplan todos sus planes y proyectos!!! ¡Qué felicidad más grande vivir en este mundo!
Si alguien a leído la Apología de Sócrates, me quedo con una de sus últimas frases antes de morir: “Pero ya es hora de partir; yo hacia la muerte, pero vosotros para seguir viviendo. Cuál de nosotros se dirige hacia un destino mejor, es algo que está oculto, menos a Dios”.
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Aún Julio.

domingo, septiembre 10

Dar la vida por alguien

Hoy, durante la Misa me hice una pregunta. Es algo que hace algún tiempo vengo pensando, y que no he podido avanzar mucho más desde el día en que empecé: ¿Se puede dar la vida por otros? Yo sé que el Evangelio habla justamente de eso, pero vamos a los actos concretos. Si yo veo a alguien que sufre, y le pido a Dios que sea yo quien cargue con ese sufrimiento a cambio de que aquel hombre o mujer, puede vivir aliviado... ¿Dios me concederá el deseo? Y qué pasa cuando no es sólo un sufrimiento, sino una vida completa la que está en juego. Entonces, podemos pedirle a Dios, que tome nuestra vida a cambio de aquella.
Cambiemos la pregunta: ¿hasta qué punto, o de qué manera el Evangelio nos invita a dar la vida por otros? No hablo que nos andemos quitando la vida por nuestras propias manos. Eso sería una estupidez. Pero tampoco quiero respuestas con que hay que servir al prójimo, acompañándolo, acogiéndolo, etc. etc. Hablo de algo más prufundo, algo totalmente espiritual, pero completamente material. ¿Hasta qué punto podemos hacer tratos con Dios? ¿Hasta qué punto VERDADERAMENTE, estaríamos dispuestos a dar la vida por otro hombre. ¿Mediríamos las consecuencias? ¿Preguntaríamos de quién se trata? ¿Nos gustaría saber cuáles son los motivos? Entonces, ¿cómo puedo, real, física, verdadera, tangiblemente, pedirle a Dios que me permita cargar con la cruz de otro, a cambio de su felicidad? Y qué pasaría si se presentara el mismo Señor y me dijera: Julio: ¿quieres ver feliz a esa persona? Ok, pero si deseas cargar con la cruz que tenía preparada para esa persona, puedes hacerlo, pero la pasarás mal, muy mal. ¿quieres hacerlo de todas formas, o mejor, cada uno con su cruz?
O estoy entendiendo mal el Evangelio, o de esto se trata la frase "No hay amor más grande que dar la vida por los amigos". Y si ni siquiera es una amigo, mejor todavía.
Si no soy capaz de responderle a Dios con un SÍ, quiere decir que no entiendo NADA de lo que realmente hay en la Biblia.
Julio.

miércoles, septiembre 6

Algunas reflexiones con y sin sentido

Por esas cosas de la computación, llevaba escribiendo algo más de una hora para mi blog, y repentinamente el texto se borró. Como suele suceder en estos casos, la copia de seguridad no funcionó, por lo que no quedó registro alguno de mis humildes reflexiones...
Pero como no me daré por vencido, creo que podré resumir en pocas palabras, y de manera muy intensa, todo lo que llevaba escrito hasta el momento.
Seré sincero: si hace algunos minutos me daba más o menos lo mismo sobre lo que pensaran de mis reflexiones, ahora que tengo que escribir todo nuevamente, no me importa nada.
Creo que resumiendo mis ideas podría decir lo siguiente:
1.- Al mundo venimos solos, y solos nos las tendremos que arreglar. El que podamos "asociarnos", o reunirnos bajo cualquier forma, sólo será por dos excluyentes razones: o por gracia de Dios, o por simple temporalidad, la que por definición, tenderá a cero, es decir, el grupo tenderá a desaparecer.
2.- Somos presa de diferentes formas de "fachadas". Si alguien cree que no vive de esa forma, por favor, deje su correo o su número telefónico y le devolveré de inmediato el llamado. Porque qué ganas de saber cuál es la clave!!!
3.- Nuestro roles nos encasillan y nos enmarcan, muchas veces, no permitiéndonos desarrollarnos o vivir nuestras vidas como nosotros quisiéramos. El miedo al escándalo, a la desilusión, a fallarle a la gente, es más fuerte de lo que realmente pensamos.
4.- Nadie puede hablar mal de la muerte. Quien lo hiciera, estaría hablando mal de algo que no ha vivido en carne propia. ¡qué feo sería eso! Por lo tanto, sólo quien muere puede dar opinión con conocimiento de causa. Pero qué difícil sería conocer esa opinión. Luego, no me parece justo hablar mal de los suicidas. En última instancia, hicieron algo de lo cual jamás podrán arrepentirse. ¿Quién soy yo para juzgarlos?
5.- Sobrellevar la desesperación con la evasión es algo válido. Te permite seguir viviendo. En el mejor de los casos, la desesperación pasará y se volverá a la cotidianeidad de la vida.
6.- Cuidado de vivir una vida sin sentido. Se está más cerca de la muerte de esta forma, y salvo que se quiera llegar voluntariamente a esta última condición, más vale encontrar sentido a todo lo que hagamos. De otra forma, corremos el riesgo de no dejar espacio al arrepentimiento. Grave sería.
7.- Detrás de todo hombre, por enfermizo que parezca, hay un corazón que late y que busca la Verdad ante todo. Descubrir este misterio será lo más preciado que cualquier ser humano pueda llegar a tener.
Julio.