viernes, abril 18

Carta Denuncia Generacional

Denuncio por medio de las siguientes líneas, a toda la generación de hombres y mujeres que se dicen ser de “los años ‘60”. Denuncio a todos ellos que querían cambiar el mundo y que se durmieron en el intento. Denuncio a todos ellos que soñaron con hacer de este planeta un mundo mejor, y que fueron consumidos por el sistema. Denuncio a todos ellos que pensaron que la tolerancia, el diálogo y la paz, iban a ser las armas del futuro, y terminaron apoyando activa o pasivamente la intransigencia, la incomunicación por simple comodidad y la beligerancia en cualquiera de sus formas. Los denuncio, porque prometieron darnos una sociedad mejor, más justa, más amable, y cambio de eso, hoy vivimos rodeados de más adelantos tecnológicos, pero no de más felicidad. Sin embargo, a todos ellos que no creyeron en sus propios sueños, a todos ellos que por los avatares de la vida tuvieron que postergar sus nobles proyectos convirtiéndolos en tristes utopías, les pido que al menos, no coarten los sueños de nosotros, generación joven que aún cree que el mundo puede ser un lugar digno de vivir y de soñar. Les pido que nos permitan crear, que nos permitan soñar con metas inalcanzables y con caminos de felicidad. Y porque creemos que nunca es tarde para hacer algo, los recibiremos alegres a todos ellos que quieran ser partícipes de un proyecto de vida soñador y felizmente utópico. Al menos, permítanme soñar con esto hasta el día de mi muerte.

Julio Goffard
28 años, Chileno.


miércoles, abril 2

De vuelta por estos "lugares"

Estimadas y estimados todos

Hace tiempo que no pasaba por acá.
Estas palabras servirán para darle un pequeño impulso a este blog, y en una de esas, continuar escribiendo en los días posteriores.
Leí lo que había escrito hace algunos meses atrás: dramáticas declaraciones a mi parecer. Sin embargo, no las borraré, al menos por ahora. Serán, por el momento, testimonio de los difíciles meses que pasé mientras la depresión hacía de las suyas en mi vida. Hoy la película es radicalmente diferente.
Volví a clases. Junto con ello, volví a tener fuerzas y a soñar nuevamente. Hoy vivo la vida de manera más intensa, más perceptiva, más vivida. Conozco muy bien lo que significa estar cerca de la muerte. Eso me lleva a aferrarme a la vida mejor que nadie. Es, por estos días, mi mejor activo. Y que de activos tengo muchos.
Hasta la próxima mis amigos. Bendiciones a todos. Nos mantenemos en contacto.
Julio.