Hoy, durante la Misa me hice una pregunta. Es algo que hace algún tiempo vengo pensando, y que no he podido avanzar mucho más desde el día en que empecé: ¿Se puede dar la vida por otros? Yo sé que el Evangelio habla justamente de eso, pero vamos a los actos concretos. Si yo veo a alguien que sufre, y le pido a Dios que sea yo quien cargue con ese sufrimiento a cambio de que aquel hombre o mujer, puede vivir aliviado... ¿Dios me concederá el deseo? Y qué pasa cuando no es sólo un sufrimiento, sino una vida completa la que está en juego. Entonces, podemos pedirle a Dios, que tome nuestra vida a cambio de aquella.
Cambiemos la pregunta: ¿hasta qué punto, o de qué manera el Evangelio nos invita a dar la vida por otros? No hablo que nos andemos quitando la vida por nuestras propias manos. Eso sería una estupidez. Pero tampoco quiero respuestas con que hay que servir al prójimo, acompañándolo, acogiéndolo, etc. etc. Hablo de algo más prufundo, algo totalmente espiritual, pero completamente material. ¿Hasta qué punto podemos hacer tratos con Dios? ¿Hasta qué punto VERDADERAMENTE, estaríamos dispuestos a dar la vida por otro hombre. ¿Mediríamos las consecuencias? ¿Preguntaríamos de quién se trata? ¿Nos gustaría saber cuáles son los motivos? Entonces, ¿cómo puedo, real, física, verdadera, tangiblemente, pedirle a Dios que me permita cargar con la cruz de otro, a cambio de su felicidad? Y qué pasaría si se presentara el mismo Señor y me dijera: Julio: ¿quieres ver feliz a esa persona? Ok, pero si deseas cargar con la cruz que tenía preparada para esa persona, puedes hacerlo, pero la pasarás mal, muy mal. ¿quieres hacerlo de todas formas, o mejor, cada uno con su cruz?
O estoy entendiendo mal el Evangelio, o de esto se trata la frase "No hay amor más grande que dar la vida por los amigos". Y si ni siquiera es una amigo, mejor todavía.
Si no soy capaz de responderle a Dios con un SÍ, quiere decir que no entiendo NADA de lo que realmente hay en la Biblia.
Julio.
Cambiemos la pregunta: ¿hasta qué punto, o de qué manera el Evangelio nos invita a dar la vida por otros? No hablo que nos andemos quitando la vida por nuestras propias manos. Eso sería una estupidez. Pero tampoco quiero respuestas con que hay que servir al prójimo, acompañándolo, acogiéndolo, etc. etc. Hablo de algo más prufundo, algo totalmente espiritual, pero completamente material. ¿Hasta qué punto podemos hacer tratos con Dios? ¿Hasta qué punto VERDADERAMENTE, estaríamos dispuestos a dar la vida por otro hombre. ¿Mediríamos las consecuencias? ¿Preguntaríamos de quién se trata? ¿Nos gustaría saber cuáles son los motivos? Entonces, ¿cómo puedo, real, física, verdadera, tangiblemente, pedirle a Dios que me permita cargar con la cruz de otro, a cambio de su felicidad? Y qué pasaría si se presentara el mismo Señor y me dijera: Julio: ¿quieres ver feliz a esa persona? Ok, pero si deseas cargar con la cruz que tenía preparada para esa persona, puedes hacerlo, pero la pasarás mal, muy mal. ¿quieres hacerlo de todas formas, o mejor, cada uno con su cruz?
O estoy entendiendo mal el Evangelio, o de esto se trata la frase "No hay amor más grande que dar la vida por los amigos". Y si ni siquiera es una amigo, mejor todavía.
Si no soy capaz de responderle a Dios con un SÍ, quiere decir que no entiendo NADA de lo que realmente hay en la Biblia.
Julio.
4 comentarios:
A mi parecer, creo que si se puede dar la vida por otro, u ofrecer sufrir para aliviar la carga de otra persona.
Sin embargo, también sé que Dios conoce lo más profundo de nuestros corazones, y por más que el deseo de uno sea ayudar a cargar la cruz de otro, física, espiritual y emocionalmente, puede que no lo conceda. Qué quiero decir con esto, que a lo mejor uno tiene las mejores inetenciones, y pero Dios es quien sabe muy bien lo que está en nuestro corazón, y lo que podemos cargar, auque creamos lo contrario. Nos podemos mentir a nosotros, ocultarnos cosas, pero a a Él no.
Te dejo unas preguntas: ¿qué tan bueno será evitar el sufrimiento de otra persona?, Quizás a nuestros ojos pueda ser una injusticia lo que está pasando, tú sabes muy bien pq lo digo, también me duele no ver feliz a esa persona cercana, pero el último tiempo me he preguntado, qué sentido quiere Dios que le de esa experiencia?, qué quiere decirle?. Aunque el camino se vea muy oscuro, aunque las experiencias sean muy dolorosas, quizás en su momento no se vea nada positivo, pero siempre en el futuro tras algo que duele, se puede encontrar algún sentido.
Y finalmente, creo que siempre se hará la voluntad de Dios. Aunque muchas veces nos cueste comprenderla.
Yo.
El comentario anterior me deja pensando, claro..
Claramente la Biblia nos dice bien clarito que no hay amor más grande que dar la vida por los amigos, y eso es algo que siempre he tratado de poner en práctica.
Obviamente, no de una manera tan textual como "morir" realmente paa que ellos vivan..ya que nunca se me ha dado esa situación, pero sí puedo hacer que estar en mi compañía sea más agradable sacrificandome YO un poco por los demás... Quizá no son cosas tan grandes como morir, pero si puedo pensar en los demás antes de pensar sólo en mi beneficio. Es como la actitud que hay que tener al ir de misiones: el otro es, siempre, más importante que yo.
El mensaje de "morir" por los amigos que nos deja el Evangelio puedo tomarlo más a esa manera. Creo que la situación en que uno debe elegir si vive el otro y si vivo yo no es muy frecuente, y la máxima expresión de ese gesto fue cuando Cristo eligió morir para dejarnos grabados su mensaje de amor. Como decía el Padre Hurtado...Cristo dejó sus brazos clavados para no poder cerrarlos nunca, y tenerlos siempre abiertos en un abrazo de amor eterno.
Nosotros podemos hacer algo con eso, y es morir un poco cada día (como el grano de trigo) para mostrar que Cristo está más vivo que nunca.
Les mando todas las bendiciones al Pangue, desde Santiaguito.. jaja
Te quiero mucho Julín..
Peki..
Es un gran tema. Creo que cuando uno toma la vida en serio te haces una con ella, y todas las vidas se hacen una. Cuando uno puede sentir en lo más profundo esa integración de la vida en su ser, es capaz de ver la vida de los otros como la propia.
Nunca he muerto por nadie (obvio, sino no estaría escribiendo esto..al menos aquí en la Tierra, jeje!!), pero si sé lo que es poner en juego la vida, física y espitualmente, por otro y pese a la carga que muchas veces significa, da una satisfacción enorme el poder contribuir a la vida cuando Dios te pone en ese camino.
Hay un dicho muy cierto de que Dios no te da una cruz más pesada de lo que puedes cargar. Lo incorrecto es cargar cruces ajenas además de la propia, pues no es un daño sólo para ti, sino para quien cargas esa cruz, pues no le permites desarrollarse. Pero, cuando están en juego otras vidas, o el conjunto de la vida, uno pasa a ser responsable si es conciente del efecto.
Con esto último, me agarro de las palabras de Peki "Nosotros podemos hacer algo con eso, y es morir un poco cada día (como el grano de trigo) para mostrar que Cristo está más vivo que nunca".
Un abrazo amigo Julio y sigue escribiendo que lo haces muy bien!!!
PD:
Habemus blog: mnlluch.blogspot.com
FULIOOOO
te quiero mucho!
eres más bacán...
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