Me siento cansado, agotado.
Desmotivado, muy poco animado.
A veces siento que la batalla por los ideales,
la pierdo.
A veces siento que esta lucha por los principios que considero invariables,
la pierdo.
Supongo que es común cuestionarse algunas cosas,
pero no es bueno relativizar y prescindir
de aquellos elementos esenciales para la subsistencia.
Sin embargo, creo que un hombre que lucha y que cae,
y vuelve a luchar y vuelve a caer,
y así continuaran las iteraciones,
puede ser foco de críticas por su poca efectividad,
pero jamás,
por su inconstancia o poca perseverancia.
Me consuela saber que al menos
lucho por ser un hombre de una sola línea.
Sé que muchos pueden hacerlo mejor que yo,
pero me calma (no satisface) el diferenciarme del resto
por mi consistencia, entrega y fidelidad.
Que así sea.
Julio.
Desmotivado, muy poco animado.
A veces siento que la batalla por los ideales,
la pierdo.
A veces siento que esta lucha por los principios que considero invariables,
la pierdo.
Supongo que es común cuestionarse algunas cosas,
pero no es bueno relativizar y prescindir
de aquellos elementos esenciales para la subsistencia.
Sin embargo, creo que un hombre que lucha y que cae,
y vuelve a luchar y vuelve a caer,
y así continuaran las iteraciones,
puede ser foco de críticas por su poca efectividad,
pero jamás,
por su inconstancia o poca perseverancia.
Me consuela saber que al menos
lucho por ser un hombre de una sola línea.
Sé que muchos pueden hacerlo mejor que yo,
pero me calma (no satisface) el diferenciarme del resto
por mi consistencia, entrega y fidelidad.
Que así sea.
Julio.
1 comentario:
A veces es duro vivir el mundo tal y como es, no?
Yo, a mi corta edad ya puedo sentirle el saborcito a esa sensación de derrota y cansancio...de guerras perdidas.
Pero aquí es donde entra el propio ser...uno mismo. Acá es donde hay que encomendarse a Cristo, y por sobre todo, tener una sola convicción: Él nos ama...Y si hay una razón por la que vivimos esto, es porque podemos salir de ello. Me he dado cuenta que el mundo no es lo que parece ser. Si uno se da el tiempo de mirar con calma las paredes de esta sociedad, se pueden ver pequeñas puertas anexas, que solamente uno mismo puede abrir (teniendo fe en uno mismo, claro está).
Por eso, confío en esas puertas, y también confío en la llave que necesito para abrirlas, ya sea que la encuentre en mi misma o en la gente que amo.
Y después de todo esto...Mi derrota se me esfumó, y solo estoy preocupada de encontrar la llave correcta.
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